Diseñada bajo un criterio de eficiencia, esta bolsa resuelve el empaque comercial con una propuesta limpia y sin elementos añadidos. El papel kraft de 115 gramos entrega la rigidez adecuada para que la bolsa se sostenga por sí sola, proteja el contenido y mantenga una apariencia ordenada durante todo el recorrido del cliente. Su rasgo definitorio es la manija troquelada: una abertura calada directamente sobre el papel, con refuerzo en la zona de agarre, que elimina la necesidad de cordones, remaches o piezas adicionales.
Esta solución ofrece ventajas concretas en el punto de venta, ya que la bolsa se almacena plana y ocupa un mínimo de espacio en bodega, se despliega en un solo movimiento al momento de empacar y no presenta manijas sueltas que se enreden entre unidades apiladas. Disponible en cuatro tamaños —pequeña, mediana, grande y extragrande—, se ajusta con precisión al ritmo de comercios de alta rotación como panaderías, farmacias, papelerías, tiendas de ropa y almacenes de calzado.













